Cuando los fabricantes de automóviles lanzan nuevos modelos utilitarios siempre tratan de someterlos a las pruebas más rudas pero jamás pensaron en una prueba de resistencia tan fuerte como lo ha hecho Land Rover y su nuevo Discovery Sport.

La marca británica puso a su nuevo vehículo frente a un tren de tres vagones – con un peso total de casi 100 toneladas – para remolcarlo a través de 10,000 metros de rieles usando sólo la potencia de su motor 2.0 diésel Ingenium, el cual tiene una potencia de 180 caballos de fuerza.

Land Rover aclaró que para la prueba que se llevó a cabo en Suiza, no se utilizó ningún elemento adicional en el vehículo, aunque si se cambiaron las ruedas por unas pequeñas ruedas de ferrocarril con la única función de mantener el carro en el carril.

Dentro de la prueba se usó la tecnología Terrain Response exclusivo de Land Rover, también se usaron los controles de tracción y estabilidad. El modelo usado del Discovery es el que tiene una transmisión automática de nueve velocidades.

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